Gobernanza de datos

Principios de Datos

Versión 1.0 — Mayo 2026

Lo que somos

Vigila es una plataforma de inteligencia urbana que convierte incidentes públicos en información estructurada y consultable. Somos un sistema de observación, no de vigilancia.

La distinción importa: observar es registrar lo que ocurre en el espacio público. Vigilar personas es otra cosa — y no lo hacemos.


Lo que no hacemos


De dónde vienen nuestros datos

Todas nuestras fuentes son públicas y verificables: medios de comunicación panameños, cuentas institucionales oficiales (Policía Nacional, Bomberos, SINAPROC, Ministerio Público) y fuentes de tráfico públicas.

No usamos cámaras. No usamos datos de ubicación de usuarios. No interceptamos comunicaciones privadas.


Cómo procesamos los datos

Los incidentes se clasifican por tipo, zona geográfica y hora. Los resúmenes se generan sin incluir nombres de víctimas, testigos ni involucrados. No hay campos de identidad personal en nuestra base de datos.

Eso es una decisión de diseño, no una política. Una política puede cambiar. Un sistema sin campo de identidad no puede filtrar lo que no existe.


Neutralidad política

Vigila registra lo que ocurre, sin agenda. No existe un filtro editorial sobre qué incidentes merecen aparecer y cuáles no, salvo por relevancia geográfica y tipo de hecho.

Esta neutralidad no es una postura ideológica. Es la condición de nuestra utilidad: si el sistema puede favorecer o perjudicar a un actor político, deja de ser confiable para todos.


Acceso y uso de los datos

Nivel Acceso
Ciudadanos Incidentes en tiempo real a través de la app
Investigadores y medios Datos agregados bajo solicitud y acuerdo de uso responsable
Instituciones públicas Bajo convenio explícito, con condiciones públicas
Terceros comerciales No disponible sin transparencia pública sobre el uso

Accountability de Vigila

Vigila debe ser auditable. Eso incluye ser auditado sobre cómo usamos los datos.


Por qué esto importa

A medida que Vigila crece, crece también su capacidad de impacto — y su responsabilidad. Un sistema que puede describir patrones de violencia en una ciudad también puede, si se usa mal, convertirse en herramienta de estigmatización o control.

La mejor protección contra ese riesgo no es la buena intención. Es el diseño deliberado, los límites explícitos y la vigilancia pública sobre el propio sistema.

Panamá necesita memoria operativa de lo que ocurre en sus calles. No necesita un nuevo mecanismo de control.


Consultas sobre uso de datos o reporte de inconsistencias: app.vigila@gmail.com